Artículo falso

Este artículo se ha escrito solo. Porque yo tenía pensado hablar de la falsedad de la ciudad, y era una idea bien estructurada, pues poseo argumentos que me han ido invadiendo hasta concluir una hipótesis de Córdoba: la ciudad falsa. En este continuo amor odio a la ciudad que es esta columna, iba a hablar de determinados elementos falseados de Córdoba que nos han generado una determinada concepción (verdadera para nosotros) de la urbe, pero se cruzó un libro en el camino y entonces el artículo mutó y se escribió solo.
“En lo mudable”, de Antonio Agredano (Libros del K.O.) es un libro generacional, si se considera por generacional como un espacio que provoca sensaciones comunes a determinados lectores con una edad y ámbito social similar. Si han nacido en torno a 1980, han vivido en un barrio de Córdoba (Figueroa, Ciudad Jardín, Miralbaida o Fátima, por ejemplo), han jugado al fútbol, han amado, o si palabras como Velouria, Salenko, Costa Sol, Savoy, López Murga, Umbro, Meyba o Tang abren el tarro de los recuerdos, éste es su libro. Si además son de los que piensan la ciudad, se encontraran en reflexiones como la que diferencia entre las “ciudades que se derraman hacia las afueras o las que crecen para dentro, como un pelo enquistado … podridas o a medio pudrir”. Un libro que nombra algunas sensaciones compartidas, como el “olor a peladillas incorruptas de boda”; un libro que nos detecta entre “las mismas caras, en los mismos sitios, haciendo las cosas de siempre” en esta “ciudad de pijos sin dinero en institutos de curas”. Si uno no tiene miedo a buscarse, se encuentra.
Y cuando en la radio entrevistamos a Agredano nos regaló una canción: la versión en inglés del himno del Córdoba C.F. nacida de la sorna de Juanjo Fernández pero guiada con gusto por Catenaccio. Y cuando pensábamos que el artículo se quedaba a medias, la discográfica que tiene los derechos del himno del Córdoba (ahora hasta los himnos tienen derechos) reclamaba lo suyo y acababa animando a los autores del nuevo himno a retirarlo de internet. Así que nos obligó a pensar en lo que propone Eutopía a través de Ciudad Creativa: el original y la copia.
Y cuando el artículo parecía clausurado, uno recuerda lo de la falsedad. La falsedad del Callejón de la Luna, las almenas de la muralla de la calle Cairuán (de los años 50 a pesar de que muchos les evoca a una supuesta Córdoba califal), la falsedad del diálogo entre culturas pues es pasado recuperado a modo de maniobra de marketing político, la falsedad de la Corredera, decorado que esconde tras sus fachadas castellanas un enjambre de callejas y edificios irregulares e impropios, la falsedad reciente de una capitalidad cultural que bien podría haber sido turística, gastronómica o deportiva, pues poco importaba el motivo que nos hiciera enfundarnos una camiseta común, un reto para simular que deseamos derramarnos hacia las afueras..

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s